Un perro de dos años ha muerto durante un desfile de moda canina. El animal era uno de los participantes de la Feria para el Profesional del Animal de Compañía (PROPET), celebrada este fin de semana en Madrid.
En el desfile, organizado el pasado viernes, participaban como modelos perros de criaderos y otros de la protectora ALBA de Madrid, luciendo chalecos, pijamas, chubasqueros, abrigos y complementos de la firma Dog Model.
Ante el desconcierto de todos, uno de los perros que participaba en el desfile se desplomó en el suelo. Un veterinario Intentó reanimarle sin éxito.
El can era un animal abandonado de 14 meses, blanco y negro, cruce de perro de agua. Está por determinar la causa de la muerte, a espera de realizar una necropsia. La Federación ha encargado un análisis completo en la que los veterinarios tendrán que descartar un paro cardiaco, antiguas malformaciones, lesiones medulares. Además, realizaron un análisis toxicológico, lo que podrá demorar los resultados hasta dentro de un mes.
La presidenta de la Asociación para la Liberación y Bienestar Animal (ALBA), una de las entidades que conforman la Federación, Carolina Corral, descartó rotundamente que la caniche falleciera por un golpe de calor o estrangulada por un abrigo, tal y como denunció la asociación protectora El Refugio. "Sólo llevaba un pequeño tejido de velcro en el pecho. Es casi imposible que un perro pudiera morir estrangulado por un abrigo. Nuestros animales llevan abrigos para no tener frío o estar muy escuálidos, sobre todo en este invierno como éste, y jamás hemos tenido un incidente. Eso sí, se los quitas, los rasgan, pero no se mueren asfixiados", agregó.
En este sentido, la presidenta de Alba afirmó que las veterinarias que atendieron al animal destacaron que no se había puesto azul, por lo que se descarta que muriera asfixiada. De todas formas, volverán a contactar con ellas para que declaren cómo encontraron a la perra cuando se murió.
Matilde Cubillo, presidenta de FAPAM, ha explicado que ella acudió a este acto como espectadora, porque le pareció bien la idea de los organizadores de que desfilaran algunos perros que habían sido abandonados con el objetivo de impulsar su adopción. Cada perro de los que participaron en el desfile tenía asignado un voluntario. Iban debidamente desparasitados, identificados, vacunados, castrados y con sus analíticas al día, y entre ellos no había ningún cachorro.
Carol, la perrita que murió, ya estaba reservada por una familia y a la que aún no había sido entregada porque el lunes la perra iba a ser operada de una luxación de rótula.